viernes, 29 de abril de 2011

Hackeando las comunicaciones

El periodista, profesor y además miembro del Observatorio de Comunicaciones Digitales. Pablo Mancini esta semana lanzó su nuevo libro titulado “Hackear el periodismo” esto lo hará en la feria del libro de Buenos aires, su país de residencia.

El libro trata, según su propio autor, de poder mostrar que el periodismo sí se puede hackear, y se refiere a hackear con modificar, lo que explica que no es malo. El libro tiene una serie de contenidos, como por ejemplo, tiempo, auidiencia, valor, y organización, que son claves para la evolución de los medios tanto sociales, comunicacionales o industriales.

Además, este libro parte con un gran prólogo del reconocido mundialmente Gumersindo De La fuente, director adjunto de El País y fundador de Soitu.es. Que resume esta gran obra con una metáfora, diciendo: ”el barco se hunde y que es mejor saltar que perecer ahogado en la supuesta seguridad del trasatlántico”, que es la mejor frase que uno podría encontrar para empezar este texto.

El libro aborda formas, tendencias, y trabajo para poder integrarse a esta nueva era de las comunicaciones, que deja en claro que no sólo es para los periodistas, sino también para todos los comunicadores y trabajadores del mundo.

Muchas personas se niegan a ver lo que está pasando con los medios digitales y se siguen resistiendo a entregarse a las redes sociales. El libro hace referencia a que si no somos capaces de entrar a éstas, quedaremos fuera del mercado para siempre. lo que a la larga será nuestra salida. Es por eso, que este libro tiene una gran cantidad de enseñanza para los comunicadores que comienzan a estudiar o los que ya egresaron hace varios años.

La nueva era de las comunicaciones es un hecho, no obstante, por el lado del periodismo, la tecnología también implica un cambio; no sólo por la parte gramatical, sino también estético y en la forma de abordar los temas.

Internet, la radio, la televisión y el diario, han experimentado diversos cambios a medida que transcurren los años. Si bien en el primero, no todo el mundo puede tener acceso, ya que es pagado, su difusión ha ido en aumento y ahora es muy extraño ver una familia que no posea internet. Mientras tanto, la radio y la televisión siempre han sido más familiar; antiguamente se compartía con ésta y además, servía para unir un hogar, el diario en la actualidad presenta cambios tanto en su estructura como en su forma.

El periodismo se rige por patrones y modelos, en donde cada escritor, columnista, redactor y editor cumplen con un espacio determinado, un diseño, un orden y estereotipo.
A su vez, se percibe como una ocupación que ha producido un beneficio para los adelantos tecnológicos. Por medio de un análisis gráfico se pueden encontrar diferentes variables o enfoques.

Uno de esos enfoques son los que da Mancini en su libro, que habla básicamente de que yo como persona natural puedo transformarme en un medio de comunicación; aparte de que si yo no quiero entrar al mundo tecnológico lo único que estoy haciendo es cerrándome puertas.

Finalmente les dejo una frase "Si no pueden con ellos, únanse”

martes, 14 de diciembre de 2010



Mechoneo a prueba de balas
Bañados en manjar, pintura y cebolla, dos alumnos de la universidad Gabriela Mistral, Martín González y Felipe Fuenzalida, narran la vergüenza de haber gritado en medio de la universidad, pasearse amarrados y todos destruidos. Era un día normal, tenían clases a las ocho de la mañana. De repente, golpean la puerta y entran los de segundo año gritando, tirando huevos y exigiendo que desalojaran la sala, el propósito es recaudar quince mil pesos, de lo contrario, no verán sus zapatillas y se quedarán sin asado.De este modo, dos transeúntes que deberían ser como cualquier otro que camina libremente por Bustos con Pedro de Valdivia, no lo son. Sin zapatos, manchados y con mal olor, no pasan desapercibidos. Los dos Alumnos, estudiantes de periodismo concuerdan que necesitan una ducha y recordar el mal rato sólo como una mala experiencia de primer año de educación superior


SOLEDAD ONETTO SE CONFIESA

La famosa periodista y animadora del Festival de Viña del Mar del año 2009 y 2010, Soledad Onetto, respondió las dudas de los alumnos y profesores de la sede central de la Universidad del Pacífico, lo único que se negó a contestar, fue su opinión sobre el nuevo director de Canal 13, Marcelo Von Chrismar, ya que respondió que “la ropa sucia se lava en casa” y que no era pertinente al contexto.

María Soledad Onetto González, nace un 27 de julio de 1976 en Santiago de Chile, Su familia está conformada por sus padres y un hermano mayor llamado Rafael. en el año 2000, contrajo matrimonio con Rodrigo Alonso, fueron pareja por tres años, hasta que un día, su actual marido, le propuso vivir juntos antes de casarse, pero Soledad se negó rotundamente, debido a que su padre le dijo que no tenía que salir de la casa vestida de novia. Por lo que el papá de la connotada periodista de le dio un mes para que le propusiera matrimonio, y lo así fue. No tienen hijos, pero desean algún día formar una familia numerosa, Onetto afirma que primero están sus planes laborales, ya que explica que un bebe requiere de mucho tiempo, paciencia y cuidado.

Soledad iba a estudiar diseño, después arquitectura. Lo único sabía era que quería estudiar en la Universidad Católica. Sin embargo, descubrió su faceta informativa y postuló a periodismo. Llegó a Canal 13 para hacer su práctica. Condujo el noticiario central del extinto canal 2 Rock & Pop "El Pulso". Luego de esto, la periodista quedó cesante, hasta que le ofrecieron la conducción del programa "Cara y Sello", en MEGA. En el 2002, trabajó como asesora comunicacional de un banco y como profesora en la Universidad Santo Tomás. En el 2003, volvió a Canal 13, esta vez en “Teletrece AM”, y el 2005 del noticiero central. Debido a su creciente crecimiento, apoderándose de grandes programas, siendo un rostro potencial del canal, hasta que en el año 2009, fue confirmada para animar junto a Felipe Camiroaga el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar.

Soledad Onetto, considera uno de sus aciertos más grandes, fue aceptar la conducción del Festival de Viña del Mar, debido a que apenas se lo propusieron, pensó de inmediato que iba a ser un salto para muchas cosas, también afirma que no descartará ninguna posibilidad, porque pese a todo, sigue siendo periodista y una gran comunicadora. Como a todos, y como ella misma se define “una persona normal, que el pasan cosas anormales”, su vida no está exenta de fracasos. Y uno de los que Soledad considera más grande es el del matinal “Viva la Mañana”, que debido a la baja sintonía, debió abandonarlo. Como aspiración, desea realizar el programa “Estamos conectados” en un horario Prime, y que se realice en televisión abierta, no sólo en tv cable.

Soledad, llega a la Universidad del Pacífico, exactamente al set de UPA tv, para dar una entrevista al Profesor de radio, Mario Gutiérrez. En la mesa deja su Notebook y sus dos Blackberry, que la mantienen conectada todo el día a Twitter, siendo una de la figura Chilena más seguida en esta red social. Se considera una amante de la tecnología, quedando demostrado en su programa “Estamos conectados”, de su casa televisiva. Otras identidades de esta periodista, fue su primer trabajo. Promotora en una juguetería, teniendo que vestirse de Barbie, posee una gran cercanía con la fundación Las Rosas, debido a que su abuelo tenía mucha cercanía con la Fundación. Por último, Onetto realizó ballet, pero tuvo que tomar una decisión, por lo que eligió estudiar, a pesar de que tenía buena elasticidad, era bajita y gorda.

De esta forma, es como la destacada animadora y periodista, de canal 13, decidió contestar preguntas en mano de informados estudiantes de periodismo. Con un encanto y simpatía única, Soledad Onetto, tiñó de dulzura y conocimiento la conocida Universidad, hablando de su vida, fracasos, virtudes y aspiraciones, la comunicadora espera tener un largo camino televisivo por delante.


LA AMORTAJADA

La obra “La amortajada”, de María Luisa Bombal, es un trabajo maravilloso, que jamás aburre. Cada vez que es leída se obtiene un significado diferente, producto de esto, en la mayoría de los establecimientos educacionales de nuestro país, es lectura obligatoria. Esta escritora se destacó por ser muy fuerte, destrozando todo tipo de comentario malicioso. Lamentablemente, fallece sin recibir el famoso Premio Nacional de Literatura.

María Luisa Bombal, famosa escritora chilena, nace en Viña del Mar, el 8 de junio de 1910. Hija de Martín Bombal Videla y Blanca Anthes Precht. Su vida cambia radicalmente, cuando en 1923 se traslada a París, por el fallecimiento de su padre. En la Facultad de Letras de “La Sorbonne”, realiza sus estudios superiores, consiguiendo la “Licenciatura en Filosofía y Letras”. En 1931 regresa a Chile, y en 1933 viaja a Buenos Aires, donde vive en la casa de Pablo Neruda. Es ahí, donde conoce a Jorge Larco, quien un tiempo después se convierte en su marido y fallece en 1971. Los últimos años de esta escritora, fueron en una casa de reposo de Héctor Pecht y en el hospital debido a crisis hepáticas. María Luisa Bombal falleció el 6 de mayo de 1980 en Santiago, víctima de una hemorragia digestiva.

Si bien, María Luisa Bombal, no fue una escritora del tamaño de Gabriel García Márquez, su peculiaridad en la mera de escribir, hace que cuando el lector lea sus obras por primera vez, se familiarice y quede con gusto a poco. Alguna de sus obras más destacadas, son: “La última niebla” en 1935, que trata de la problemática de la mujer burguesa de principios de siglo. La cual enfrenta una situación de frustración y soledad, debido a una relación conyugal que no satisface sus anhelos de comunicación y amor. “El árbol” en 1939, habla de la permanencia y la estabilidad que, un día, son bruscamente destrozadas dejando en pie solo la incomunicación entre dos seres humanos. En todas las obras, se puede apreciar la experiencia de su vida, a primera vista, se aprecia un feminismo indiscutible, pero finalmente el lector se da cuenta que está repleta de revelaciones.

La amortajada, la escribe en 1938, logrando ser la más famosa de esta escritora. El libro, aborda su vida en 107 páginas. Esta novela, es traducida en varios idiomas, ha sido más conocida en el extranjero que en Chile. Esta obra, expresa una angustia que se pronuncia claramente como una mujer incomprendida. Se muestra una constante queja, alejándose de todo tipo de historieta psicológica. Con una imaginación inigualable, creando un tipo de creación superior, tanto en sus elementos fantásticos, por el constante feminismo inconsciente que se aflora en su fantástica obra. María Luisa Bombal, es definida por sus más cercanos como una mujer de extraña belleza, por lo mismo, Existen pocas fotografías de ella. La más conocida es una que pertenece a su juventud, donde pasa totalmente desapercibida.
La amortajada, trata de Ana María, protagonista de la obra, quien muere por un infarto. Alrededor del ataúd, todos sus familiares, y a medida que se acercan al féretro, va recordando cosas que le pasaron en la vida con cada uno de ellos. Allí estaba Zoila, que fue un tipo de mamá ya que ella la acompañó desde niña, producto que su madre falleció cuando pequeña. Luego de que recordó, se sienten ruidos de caballos. Era Ricardo, su primer amor, ella quedo embarazada de Él cuando era joven, pero antes de su relación de pareja ellos eran amigos y luego de 3 años empezaron a quererse, al saber que ella estaba embarazada el la abandona y ella sufre mucho pero un tiempo después ella pierde la guagua. Este libro, refleja la nueva perspectiva de muerte que intenta reflejar María Luisa Bombal.

Esta excepcional obra, está hecha para disfrutarla sin miramientos, recomendada para todas las edades y gustos. Es breve y precisa. Es un libro con el cual María Luisa Bombal, se gana un puesto significativo en la literatura chilena. La recomendación está hecha, no queda más que disfrutar de un buen libro y de una excelente y reconocida escritora de nuestro país. Lo puedes encontrar en todas las librerías a un módico precio.
RECOMENDACIONES.

Desde el 30 Abril al 27 Junio 2010, se presenta en el Museo Bellas Artes, la exposición “Historia de Chile a través de la fotografía”. Son magníficas imágenes capturadas desde 1940 hasta el presente año. Esta exhibición, pretende contar la historia contemporánea de nuestro país mediante retratos representativos de su historia política, social, económica y cultural. Son más de 200 fotografías que ofrecen una mirada reflexiva de la historia chilena.

Este proyecto, que se presenta hasta el 27 de junio, es inédito en nuestro país y está organizado por la Fundación MAPFRE, que consiste en una revisión histórica a través de fotografías de cuatro países de Latinoamérica: Argentina, Brasil, Colombia y México. En nuestro país, funciona gracias a la colaboración con el Museo Nacional de Bellas Artes de Chile. Con diversas fotografías, de grandes exponentes de la cultura y memoria colectiva, como Martin Gusinde, a quien se le atribuye “Culturas originarias de Tierra del Fuego”, en 1922, Emilio Hagnauer, “Muertos tras la batalla de Placilla, Chile”, en 1891, y quien introdujo la técnica de Carte de Visite y Luís Ladrón de Guevara, con “Plaza Baquedano en Santiago”, en 1965, entre otros grandes representantes de la fotografía nacional, que plantean un exhaustivo recorrido por la vida e historia de nuestro pueblo.

Las imágenes que se exhiben, son alrededor de doscientas y cuentan con ampliaciones en diversos formatos, captadas entre los siglos XIX, XX Y XXI. La exposición, además de estar ordenada cronológicamente, se divide en cuatro ejes temáticos: sociedad, cultura, territorio y política. También utiliza soportes bastante originales y muy variados, éstos incluyen; daguerrotipos, ambrotipos, placas de vidrio, papel albuminado y fotográfico, e incluso archivos digitales, todo esto para la conmemoración del Centenario del edificio del Museo y del Bicentenario de la República. Todas las fotografías seleccionadas, corresponden a la Colección Museo Histórico Nacional, al Archivo Fotográfico de la Biblioteca Nacional, al Centro del Patrimonio Fotográfico, al Museo de la Educación Gabriela Mistral, al Archivo Central de la Universidad de Chile, a la Fundación Vicente Huidobro, al Museo Nacional de Medicina Enrique Laval de la Universidad de Chile y a colecciones particulares.

Algunas tomas, representan escenas cotidianas, otras simplemente diversos paisajes, mientras que existen algunas, que las demás reflejan diferentes acontecimientos, que fueron los más importantes del país. En ellas, aparecen también, importantes políticos, intelectuales de la época y artistas. En esta exposición, podemos ver de todo, existe espacio para la violación, como es el caso de la ya mencionada: “Los muertos de la batalla de Placilla”, en ella, podemos ver los resultados de una catastrófica guerra, que como bien se sabe, esta es la última batalla de la guerra civil de 1891, enfrentándose fuerzas del ejército revolucionario congresista, por ende, se observan cadáveres amontonados, lo que da conocimiento de inmediato al espectador de tremenda tragedia.

Las fotografías muestran el progreso de la historia chilena muy relevante, convertido en símbolos y claves históricas, que se entienden más allá de un libro o un extenso texto, ver estas imágenes expresa la forma en que la mujer comenzó a participar más en la cotidianidad. Entre alguno de estos hitos claves, está la representación de un grupo de mujeres votando en las elecciones municipales de 1941. Al mismo tiempo, la exhibición, permite comprender la función social de la fotografía. Esta, se instala en el país en 1843, con la toma del primer daguerrotipo, esto es una imagen que se forma sobre una placa de cobre plateado, y fue realiada por el francés itinerante, Philogone Daviette. Cuando finaliza el siglo XIX, con un poco menos de tres millones de habitantes, en Chile, ya existían trecientos fotógrafos. En cincuenta y siete años, este descubrimiento había trascendido todo el territorio, con el fin de preservar la memoria.

“TREINTA AÑOS DE LA MUERTE DE UN GRAN MAESTRO”.

A treinta años de su muerte, Alfred Hitchcok sigue siendo un exponente del cine en el mundo. Es un gran director, y se da a conocer por la cantidad de veces nominado a premios tan importantes como son “Los Oscar” en el mundo. El más importante fue el reconocimiento a toda su carrera profesional como director de cine de La Academia Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión (British Academy of Film and Television Arts, BAFTA) Equivalente a los Oscar en el Reino Unido.

Alfred Joseph Hitchcok nació en 1899, en un londinense barrio “East End”. Tuvo una infancia feliz, junto a su familia y amigos. A los catorce años, le baja un constante interés por la navegación, esto lo llevó a entrar en contacto con la mecánica y la tecnología, hasta llegar a la pintura. En 1920 empezó a trabajar en la industria cinematográfica, primero como publicista para la Paramount, luego estrenó habilidades tales como guionista y ayudante de dirección. Aunque para sustentarse, trabaja como redactor de diario. En 1925 se trasladó a Alemania, donde tuvo la oportunidad de trabajar como ayudante de dirección en los estudios UFA, entrando en contacto con un género como es el expresionismo alemán, pese a que consideró deudor de éste, tuvo una buena aceptación.

A los veinte años, la vida de Alfred Hitchcok, presenta un cambio que lo marcaría para siempre. Entra a trabajar a una pequeña agencia británica de una multinacional norteamericana de cine. En un principio, se encargaba de la publicidad de las películas, pero de a poco, se fue acercando más al cine, investigando y metiéndose cada vez más en el rubro. Primero como script, o secretario de rodaje, luego como encargado de realizar las pruebas de ingreso, y más tarde como ayudante de dirección y productor. Posterior a esto, Hitchcock se traslada a Berlín donde trabaja en coproducciones germano-británicas. Es aquí, donde contrae matrimonio con la actriz Alma Reville. Ésta, posteriormente abandona su carrera para seguir al que más tarde, se convertiría en la promesa del cine.

En 1926, crea su primera película "The lodger" (El inquilino). Desde ese minuto, empieza a dirigir películas con regularidad. Su éxito crece y le empiezan a llegar numerosas ofertas de diversos lados. En 1940, se arriesga y se dirige a Hollywood, dejando de lado la Segunda Guerra Mundial. Cabe destacar, el regular éxito, que obtuvieron sus primeras películas americanas, todo esto, hasta que aparece "La hora de Hitchcock", un programa de televisión que estuvo en la pantalla desde 1955 a 1962. Ya en 1960 y 1970, empieza a dirigir películas, no obteniendo el mismo éxito, y en 1980, fallece a los ochenta años, dejando maravillosas películas, tales como “encadenados”, en 1946, “Topaz” en 1969, “La trama en 1976, entre otras. Todas con una gran crítica positiva.

Alfred Hitchcock, dirige “Psicosis” en el año 1960, esta película se ha convertido en un clásico del cine de terror y suspenso. El filme, describe el encuentro entre una secretaria, Marion Crane (Janet Leigh), se encuentra en la clandestinidad en un motel con Norman Bates (Anthony Perkins). La protagonista, está harta de la forma en que la vida la ha tratado, Ella solo puede verse con su amante a la hora del almuerzo y no pueden casarse porque Sam gasta prácticamente todo su dinero pagando una pensión alimenticia. Lo peculiar de las películas de Alfred Hitchcock, son los detalles, mientras transcurre la historia, la cámara enfoca todos los minuciosos pormenores. Todos los objetos presentes en una habitación, aparecen en pantalla, el espectador logra entender con hechos concretos.

El veintinueve de abril, se cumplieron treinta años de la muerte del reconocido Alfred Hitchcock y sus películas, siguen siendo tan reconocibles como cuando se crearon. Este famoso escritor, es inspirador para diversos guionistas, inclusive chilenos, que no dejan de mencionar lo bien que lo hacía, lo mucho que lo admiran y siempre guardarán en su memoria películas tales como El Jardín de la Alegría, en 1925, que es una adaptación del melodrama escrito por Oliver Sandys, y que gracias a esto, se logró consolidar la carrera. Vale destacar, que en cada una de sus películas, se relacionaron estrechamente con su manera de pensar y de ver el mundo. A su vez en todas ellas, nos expone su máxima sabiduría y se siente por medio de la pantalla su pasión al crearlas.

Finalmente, Alfred Joseph Hitchcok, muere el 29 de abril de 1980, en su casa de Los Ángeles a los 80 años de edad. Lo más gratificante de este connotado escritor, es su esfuerzo y la perseverancia. La forma en que supo surgir, hasta logran convertirse en lo que lo llevaron a ser partícipe de grandes e importantes nominaciones, y así obtener premios de alta categoría a nivel mundial.





“El último fuego”
El último fuego, es la obra Alemana, creada por Dea Loher y dirigida por Luis Ureta, que está exhibida desde el ocho de abril al ocho de mayo en la sala Jorge Díaz de la Universidad Finis Terrae, con un gran elenco y una despampanante escenografía, deja atónito a cualquiera. Es un trabajo que a nivel mundial ha sido reconocido y premiado por grandes exponentes del teatro.

Con la trágica muerte de un niño de ocho años en manos de un policía, que intentaba capturar a un presunto terrorista, se da inicio a la obra “El último fuego”, La escenografía, reúne a varios personajes, cuyas historias se enlazan, formando así a nivel colectivo e individual, una profunda reflexión ética de aspectos tan relevantes en la vida de un ser humano, como son la responsabilidad y la culpa. Creando una obra actual, sin tabús ni miedos, debido a que se enfrenta a la realidad, es contingente, moderna y lo más importante, reflexiva. Los personajes son los papás y la abuela del niño, esta última sufre de Alzheimer, un hombre que juega lotería con el propósito de perder, una ex profesora de música y otra de arte, que le tuvieron que amputar los pechos al detectarle cáncer mamario. También está presente un drogadicto, que se siente culpable para siempre por la muerte del niño, y su pareja homosexual que intenta apaciguarlo.

La historia, dura un poco más de dos horas y transcurre en un salón de clases, donde los personajes interactúan y dan a conocer lo que cada uno hace. Pese a que es la misma escenografía, el espectador la puede interpretar de muchas maneras, cambia el sentido y lo que los actores intentan exponer, es de fácil entendimiento del público, receptor. Si bien es una sola escenografía, y muy ínfima, son muy bien utilizados, de esta forma los actores tienen la función que el espectador nunca pierda su concentración. Es todo muy real, porque la trama de esta obra es muy complicado expresarla por medio de una puesta en escena. Los actores la saben aprovechar a la perfección, reutilizando todo. Como mencioné anteriormente, el público jamás pierde conexión con la creación de Dea Loher, esta vez dirigida por Luis Ureta, por el sólo hecho de la originalidad.


En la obra existen personajes claves, tales como Rave Mayer y Olaf. El primero, que a pesar de ser un personaje bastante tranquilo, a medida que transcurre la historia, adquiere un sentimiento de culpabilidad por haber presenciado el accidente, tanto así, que llega a un punto extremo de limarse los dedos y alcanzar el hueso, con el fin de desintoxicarse. Por otra parte, el segundo que es un drogadicto, que asume ser el total responsable de la muerte del pequeño de ocho años, es bastante peculiar, su forma de ser distrae de tal forma al espectador, que lo tiende a confundir. De esta manera, no se logra hilar bien cuando sale a escena, debido a que lo hace de forma repentina e invasiva, su llegada, es anunciada con gritos, cambios de luces y efectos de sonido.

Es una obra excelentemente lograda, que permite el cuestionamiento y la existencia. Es tan compleja y capciosa que ahonda en cada uno de los personajes, muestra todas las realidades existentes ante un accidente de tal magnitud. Poniendo énfasis en el testigo introvertido, con ganas de explotar de la culpabilidad. Recomendada a un público consciente del mundo y sociedad en que vivimos.